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29 de marzo de 2009

La crisis también se lleva por delante al PC de los 100 dólares


Publicado en el diario El País de España el 19 de marzo del 2009

http://www.elpais.com/articulo/portada/crisis/lleva/delante/PC/dolares/elpeputec/20090319elpcibpor_2/Tes


Varios Gobiernos compraron la décima parte de lo que habían prometido -Los ultraligeros de 300 euros se han comido al OLPC, que no sale por menos de 175 - La mitad de la plantilla de la fundación, despedida




MERCÈ MOLIST 19/03/2009

Ni John Lennon pudo salvar al portátil de los 100 dólares. La fundación One Laptop Per Child (OLPC) usó la imagen del músico para vender sus ordenadores en Navidad, pero el resultado ha sido un fracaso. Las bajas ventas y la retirada de algunos patrocinadores han traído problemas a la fundación y encarecido el precio del PC.

Nicholas Negroponte, líder del proyecto, ha asegurado que les queda dinero para aguantar un año y que la causa de sus problemas es la crisis económica mundial. Pero los críticos sostienen que la situación viene de lejos, de una nefasta estrategia técnica y comercial.

Negroponte presentó en 2005 su idea de fabricar un ordenador portátil para los niños del tercer mundo. Tendría un bajo precio, 100 dólares, y se crearía desde cero, para adaptarse a las necesidades de los niños. Los compradores serían los gobiernos y en 2008 se habrían vendido 150 millones.

La idea provocó la ira de dos grandes de la industria, Intel y Microsoft, que quedaban fuera del proyecto porque se usaban chips AMD y sistema operativo Linux. Arropado por el aplauso de la comunidad, Negroponte afirmaba: "Cuando tienes a Intel y Microsoft en contra, sabes que estás haciéndolo bien".

Pero pronto llegaron los problemas: diseñar el portátil desde cero llevó a sucesivos retrasos y el precio es de 175 dólares más gastos de envío. No se han vendido ni un millón.

Rodrigo Arboleda, presidente para Iberoamérica de OLPC, afirma: "El proyecto no ha fallado, a pesar de que varias personas y entidades lo querrían". El gran error ha sido, "creer a los presidentes de varios países que firmaron cartas de intención por pedidos de un millón de portátiles cada uno".Según Arboleda, "con esas cartas, Negroponte fue a la fábrica en Shanghai, donde le cotizaron un precio que rondaba los 100 dólares la unidad". Pero a la hora de materializar los pedidos "había que presentar la solicitud siguiendo los trámites normales, lo que implicaba 18 o 24 meses de burocracia".

Al final, asegura, "en vez de siete millones de unidades sólo fueron 700.000. Mientras tanto, la fábrica incurrió en inversiones millonarias para anticipar los pedidos iniciales y cargó los gastos de amortización al millón de unidades que había producido el primer año, lo que obligó a elevar el precio de los portátiles".

La fundación siempre dijo que sólo vendería a países del Tercer Mundo, pero los problemas financieros la llevaron a lanzar en 2007 la campaña Give 1 get 1 (Regala 1, coge 1) en Estados Unidos: se podía comprar un portátil por 399 dólares y la fundación mandaba otro al Tercer Mundo.

Vendieron por valor de 37 millones de dólares, menos de lo que pretendían. Estas navidades lo intentaron otra vez, aliándose con Amazon, pero sólo recaudaron 2,5 millones de dólares. A eso se añade el descenso o incluso la retirada de patrocinios, que han llevado al despido de la mitad de la plantilla.

Intel, que entró en el proyecto en 2007, lo abandonaba el año pasado y comercializaba sus ordenadores para niños, los Classmate PC, una seria competencia para OLPC. La fundación firmó entonces un acuerdo con Microsoft para usar Windows en sus portátiles. La decisión generó muchas críticas, un abismo dentro de la fundación y la marcha de su responsable de software, Walter Bender. Otro peso pesado, la responsable tecnológica, se fue para crear su empresa y un futuro portátil de 75 dólares. Negroponte también pasó el testigo a Charles Kane.

Sin dirección

"Docenas de voluntarios se han ido. Cientos de mensajes de personas que quieren ayudar no obtienen respuesta. Han puesto como presidente a un especialista en cerrar empresas", asegura un comentario de Ars Technica.

Otros critican el pésimo servicio de venta y atención al cliente, con retrasos de hasta cuatro meses en la entrega durante la campaña Give 1 get 1, la poca documentación que acompaña a las máquinas, la dificultad de hallar recambios, los fallos de la Wi-Fi y la baja calidad del software.

Para el consultor tecnológico Alberto Lozano, la razón de esta debacle es que "el proyecto nació desconectado de la realidad. No es fácil producir un ordenador de 100 dólares y que sirva para algo, ni tampoco que los fabricantes se entusiasmen con montar un equipo que no les dará beneficios".

Se ha criticado también que el pedido mínimo fuese de un millón de unidades (hoy es de 50.000). Más cuando, afirma Lozano, "los gobernantes de los países deprimidos tienen poco o nulo interés en que sus súbditos dispongan de tecnología. Incluso los más democráticos antepondrán la alimentación a la computación".

Desde el punto de vista técnico, Lozano recuerda que cada portátil OLPC funciona como un punto Wi-Fi. "Para que sea efectivo habría que crear una red muy potente de comunicaciones inalámbricas gratuitas. Aunque cada ordenador cuesta 100 dólares, la infraestructura costará mucho más".

La crítica unánime es la poca visión del visionario Negroponte, al negarse a vender sus portátiles al primer mundo cuando no tenía competencia. "El efecto colateral del proyecto OLPC ha sido que los netbooks se vendan como churros", afirma Lozano.

Por poco más de 200 dólares, Acer, Asus, Airis, Lenovo y HP ofrecen ordenadores que funcionan mejor, con más memoria, pantallas más grandes e interfaces amigables. "Sin querer, iniciaron el auge del mercado de los netbooks, que ahora se los ha tragado", resume el analista Jon Evans.

Rodrigo Arboleda discrepa: "No estamos en el campo de vender computadores, sino de lograr un cambio de cultura". Y recuerda: "Tuvimos que fabricar un portátil porque nadie quería hacerlo. Sólo cuando vieron que habían metido la pata salieron corriendo a recuperar el tiempo perdido, pero lo hicieron fabricando un portátil para adultos, no para niños".

Arboleda asegura que el proyecto OLPC va "muy bien" en América Latina, que supone el 75% de la producción: "En Uruguay y Perú, donde ya hay más de medio millón, están maravillados de los cambios no sólo pedagógicos, sino sociales, de desarrollo psíquico, emocional y de actitud, y han aumentado notoriamente la asistencia escolar".

El último revés para OLPC ha sido el anuncio del Gobierno indio de vender ordenadores a 30 dólares dentro de dos años. Mientras, Negroponte recorta gastos; reorganiza su producto, para que funcione con Windows, y también el proyecto según el cual, copiando a Intel, sólo diseñará los portátiles. Empresas asociadas los fabricarán y venderán.

22 de marzo de 2009

Llega la crisis a Harvard y otras universidades.Se estima que los fondos universitarios se desplomarán un promedio de 30% este año académico

Artículo publicado en el Diario El Universal de México el 9 de diciembre de 2008


Por años la situación fue fácil: llegaban las donaciones, el floreciente mercado de valores las multiplicaba y los fondos universitarios crecían. En las escuelas más ricas, los millones se volvieron miles de millones, y hasta colegios pequeños amasaron considerables fortunas.

Pero con el derrumbe de Wall Street este verano, las cosas cambiaron. Ahora, universidades de todo Estados Unidos están viendo cómo sus rendimientos anuales de dos dígitos se evaporan y sufren problemas para ajustarse a una nueva y más dura realidad económica. Se estima que los fondos universitarios se desplomarán un promedio de 30% este año académico.

Las universidades miran ahora con cautela casi todas sus actividades.

Muchas escuelas, después de haber construido deslumbrantes centros de investigación y dormitorios de varios millones de dólares en los últimos años, están cancelando o reduciendo sus planes a largo plazo. Sin las fuertes ganancias generadas por los fondos, incluso las escuelas más ricas --entre ellas Harvard, MIT y Dartmouth-- se encuentran repentinamente en la poco familiar necesidad de recortar presupuestos y congelar contrataciones para compensar las drásticas pérdidas en sus inversiones.

Lo que es más preocupante, las universidades se preguntan si, tras años de incrementos en las colegiaturas, la recesión finalmente hará que sus costos estén más allá de los medios de la mayoría de las familias.

"Es un mar de cambios", indicó Molly Corbett Broad, presidente del Consejo de Educación Estadounidense, la principal asociación de instituciones de educación superior del país. "En todos lados se está reflexionando" sobre la situación.

La mayoría de las universidades confía en que sus finanzas son fundamentalmente sólidas y ello les permitirá resistir los malos tiempos. Pero en muchos sentidos, el tamaño de la crisis financiera ha hecho surgir la inquietante posibilidad de que el panorama haya cambiado permanentemente. Al menos por ahora, sospechan muchos administradores, los días de los gimnasios de vanguardia y de aumentos generosos en la ayuda financiera se han acabado.

En su lugar, directores de finanzas están preparando planes de contingencia para enfrentar un declive prolongado, en un marcado contraste con los años de expansiones ambiciosas y demanda estudiantil aparentemente interminable. Y los directores de inscripción están preocupados por la posibilidad de que las familias, afectadas por la caída del valor de sus casas e inversiones, opten por escuelas menos costosas.

"Creo que estamos llegando a un momento definitivo", señaló Jack Maguire, experto en educación superior. "A las universidades les preocupa que las familias simplemente ya no puedan costearlo".

Las universidades con recursos modestos y números importantes de estudiantes que necesitan ayuda financiera son las que corren más riesgo, indicó Maguire. Si elevan las colegiaturas drásticamente, se arriesgan a perder estudiantes a manos de escuelas más baratas; si no lo hacen, sus presupuestos de ayuda financiera probablemente quedarán rezagados.

Con tantos factores aún inciertos, a las universidades les preocupa que cualquier plan que elaboren de todos modos sea obsoleto.

"La volatilidad es paralizante", indicó Lawrence S. Bacow, presidente de la Univeridad Tufts, que busca recortar su presupuesto en 36 millones de dólares el año próximo. "Creo que todos se están haciendo preguntas graves en este momento".

La velocidad y la dimensión de los cambios están estremeciendo los campus de todo el país.

En septiembre la Universidad de Harvard anunció que su fondo, por mucho el más grande del país, había ascendido a la extraordinaria cifra de 36 mil 900 mdd al 30 de junio. Pero la semana pasada, en una descarnada señal de los tiempos económicos, Harvard informó que el valor de sus inversiones se había desplomado 22%, aproximadamente 8 mil mdd, en los últimos cuatro meses.

Y esa enorme cantidad, señalaron funcionarios de la universidad, probablemente subestimaba "la verdadera dimensión de las pérdidas en ese periodo". La universidad pronostica una pérdida de 30% para junio próximo, lo cual coincide con las proyecciones realizadas por la firma Moody's Investors Service.

(*) Peter Schworm / Traducción: Gregorio Narváez).





La crisis económica llega a Harvard, la universidad privada más rica de EEUU

  • Se estudia paralizar el plan de expandir el campus universitario

Artículo publicado en el diario el Mundo de España el 12/11/2008

http://www.elmundo.es/mundodinero/2008/11/12/economia/1226450693.html


Actualizado
miércoles 12/11/2008 01:44
La facahada de la Universidad de Harvard.

La fachada de la Universidad de Harvard.

EFE

WASHINGTON.- Harvard, la universidad privada más rica y antigua de EEUU, empieza a notar las consecuencias de la crisis económica que podrían obligar a la institución a reducir las ayudas para atraer a los mejores estudiantes de todo el mundo.

La directora del centro académico, Drew Faust, ha enviado un correo electrónico al personal académico y a los estudiantes para informarles de que intenta reducir los gastos lectivos.

"Debemos reconocer que Harvard no es invulnerable al seísmo financiero que está afectando al mundo", reconoce Faust en su misiva, recogida por 'The Boston Globe'.

Drew Faust no especifica los posibles recortes y, por el momento, no concede entrevistas, pero el diario cita fuentes cercanas a la Universidad para decir que entre las medidas podrían estar la congelación de los sueldos y de los programas académicos.

Faust advierte de que aunque la situación todavía es buena, la Universidad, fundada en fundada en 1639, en el estado de Massachusetts, no puede dar por seguras las generosas contribuciones de donantes y fundaciones de las que se nutre.

Por ello, "necesitamos estar preparados para afrontar pérdidas en los fondos para becas", señaló Faust, quien anticipó un periodo de "mayor rigor financiero".

Como ejemplo, el diario citó el caso de la Facultad de Artes y Ciencias, la mayor Harvard, afronta una pérdida de unos 4.500 millones en el valor de su fondo de ayuda, lo que significaría una reducción neta de 225 millones de dólares en su presupuesto general.

El fondo de ayuda económica, que financia las becas que concede la prestigiosa universidad, contaba antes de la crisis con 36.900 millones de dólares.

Se desconoce cuánto ha perdido la institución en los últimos meses, pero según una proyección elaborada por la agencia de calificación de riesgo Moody's, podría alcanzar el 30% en el presente año fiscal, que va de octubre de 2008 a septiembre de 2009.

Para contener el gasto, otra de las medidas que podría tomar Harvard, según el diario, es la paralización de los planes de expansión anunciados el pasado año para ampliar su campus.

13 de octubre de 2008

El crack de 2008


Artículo publicado en el la Revista el Sábado del diario el Mercurio de Chile el 11 de Octubre del 2008. Sobre la crisis financiera mundial.

La vida por delante
El crac de 2008

Desde que el sistema financiero comenzó a intoxicarse, a los norteamericanos se les hizo cada día más difícil pagar sus deudas.

TOMÁS ELOY MARTÍNEZ

Mientras George W. Bush hablaba sobre terrorismo, en su último discurso como presidente de los Estados Unidos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, los norteamericanos se preguntaban hasta dónde llegará la crisis que el Estado intenta conjurar, tomando 700.000 millones de dólares del bolsillo de los contribuyentes; es decir, cien mil millones más que la deuda generada por la guerra en Irak.

Desde hace un año y medio, cuando el sistema financiero comenzó a intoxicarse con el colapso de las hipotecas, a los norteamericanos comunes se les hizo cada día más difícil pagar el seguro de salud, financiar los estudios universitarios de los hijos, comprar la misma cantidad de alimentos con la misma suma de pocos meses atrás y llenar el tanque de bencina en un país donde la mayor parte de la población está obligada a manejar. Algunos ni siquiera pueden vender la casa para poner fin a la pesadilla de la hipoteca. Las propiedades valen hoy casi 20 por ciento menos de lo que se pagó por ellas hace dos años, en plena burbuja inmobiliaria, y la deuda es superior al valor de la vivienda. El tema está en boca de todos porque la crisis, más allá de la complejidad de su ingeniería financiera o sus números inasibles -el salvavidas representa sólo una parte de los ocho billones de dólares sueltos en créditos hipotecarios- refuerza la impresión de que la economía norteamericana sigue un rumbo de catástrofe debido a lo que Joseph Stiglitz llamó "ocho años de mala gestión económica". Los primeros golpes alcanzaron a las clases bajas; ahora, la clase media sucumbe a la inflación en el supermercado o cuando recibe las abrumadoras cuentas de electricidad y gas, en un país que consume más del 25 por ciento del petróleo mundial y que envió su precio a los cielos.

En el suburbio de Nueva Jersey donde vivo, los carteles de "ejecución judicial" se alternan con los que adornan los jardines en apoyo a Obama-Biden o McCain-Palin. Un colega de la universidad donde enseño envió un correo electrónico a sus amigos para recomendar dos páginas de Internet que ayudan a ahorrar combustible. Una, www.GasBuddy.com, busca el surtidor más económico de la zona; la otra, www.fueleconomy.com, traza el camino más corto de un punto a otro para gastar menos.

Casi ochenta años después, la palabra depresión todavía eriza la memoria de las familias que sucumbieron a la crisis bursátil de 1929. Los historiadores coinciden en que las semillas del desastre pueden rastrearse en la torpeza de las administraciones de Hoover y Coolidge, y en la convicción de los conservadores en que los mercados podían regularse a sí mismos. Fue necesaria la audacia de un estadista brillante, como Franklin D. Roosevelt, para imponer planes que generaron trabajo, protegieron la salud, la educación y los ahorros de los sectores más bajos

La tradición popular supone que los años de Roosevelt fueron luminosos hasta que les cayeron las sombras de Pearl Harbour, en 1941. Fue antes de esa época cuando, en 1933, una ley conocida como la Glass-Steagall, impidió que los bancos comunes jugaran en la bolsa y luego no tuvieran cómo devolver los ahorros a los ciudadanos. Las paradojas, sin embargo, entorpecen hasta las mejores intenciones. Algunas firmas de Wall Street franquearon el obstáculo y crearon los bancos de inversión que están ahora en el centro de la tormenta. Son los que compraron los fondos hipotecarios dudosos, los partieron y los reagruparon en nuevas inversiones que volvieron a colocar, permitiendo que se pagaran salarios como el de Richard Fuld, director ejecutivo de la quebrada Lehman Brothers: 45 millones de dólares el año pasado. Como tantos otros bancos de inversión, Lehman Brothers y Fuld se desbarrancaron cuando la gente no pudo seguir pagando sus hipotecas.

No es a los especuladores y timberos de Wall Street, sino a los norteamericanos endeudados que quieren mantener sus casas y no pueden a los que -según cree el candidato demócrata Barack Obama- debería ir el apoyo que se está pidiendo al Estado.

Obama, senador como su adversario, John McCain, prefiere reflexionar un poco antes de aprobar el salvavidas de dinero que quiere imponer Bush. Recordó que, ante la evidente inutilidad de los recortes de impuestos a las corporaciones, es "absolutamente necesario" un recorte de impuestos a la clase media. Aprovechó la ocasión para enfatizar su campaña de cambio: "Si queremos que la economía crezca, si queremos prevenir que una crisis como ésta vuelva a suceder, debemos cambiar a Washington. Debemos reformar nuestro sistema político, basado en el lobby. Debemos reformar las reglas que le permiten a Wall Street hacer cualquier cosa y pasarle la cuenta al pueblo".

Aunque se manifiesta "incómodo" por la exigencia de votar a libro cerrado, el candidato John McCain defiende el pedido de Washington. "Vamos a hacernos cargo de esos préstamos malos", ha dicho. "No niego que sea enredado, no niego que sea costoso. Pero tenemos que detener la sangría."

El Presidente que los norteamericanos elijan en noviembre cargará con el costo de esta crisis que supera al "lunes negro" de 1987, el tequilazo de 1994, la cesación de pagos de Rusia en 1998 y la explosión de la burbuja puntocom en 2000. Aún no se sabe cómo se escribirá la historia, pero todo parece indicar que, en el otoño boreal de 2008, está naciendo un crac tan letal como el de 1929.

El Consenso de Washington, que pregonó el neoliberalismo en todos los continentes y dejó una estela de pobreza en América latina, acaba de fracasar en su país natal y ahora requiere un salvavidas del Estado, que era una institución tabú. Los caminos que elijan Obama o McCain serán, sin duda, diferentes, pero la responsabilidad que asumen es la misma: definir el destino de un mundo donde la crisis ha golpeado a la primera potencia sin que aún se pueda vislumbrar en el horizonte un camino nuevo.


Tomás Eloy Martínez

5 de octubre de 2008

Crisis Económica Mundial II : el blog de Leopoldo Abadía





En este link, el blog de Leopoldo Abadía en el que el autor explica la crisis financiera en EEUU y la repercución que ha ido teniendo a nivel mundial.

La misma información en formato PDF:

http://www.calicoskies.com/blog_lap/ddvlap_crisis_ninja.pdf


Esta explicación está pensada para público en general que desea entender de manera un poco más profunda, pero sin complicaciones específicas la situación económica financiera mundial a la que nos estamos enfrentando.

Crisis Económica Mundial I : Las perspectivas de la crisis son malas" Redacción BBC Mundo

Este artículo salió publicado en la página de la BBC el 8 de agosto de este año. En la entrevista, Leopoldo Abadia se explica de manera sencilla cómo se ha generado esta crisis financiera en EEUU.


Las perspectivas de la crisis son malas"
Redacción BBC Mundo

Leopoldo Abadía
Leopoldo Abadía considera que la responsabilidad de la crisis la tienen los entes reguladores.

Leopoldo Abadía, jubilado de 75 años y ex profesor del Instituto de Estudios Superiores de Empresa IESE en España, decidió un día hacer inventario de todas las noticias que encontraba en los medios sobre la crisis financiera que se desató de manera global hace un año.

Así fue atando cabos y escribió La crisis Ninja", una explicación "sencilla" de un problema que a muchos resulta difícil de entender.

Su artículo se extendió en internet como la pólvora y su blog recibió en sólo tres meses cerca de 300.000 visitas.

BBC Mundo contó con el profesor Abadía para aclararle a nuestros lectores sus dudas sobre la actual crisis hipotecaria.


Se cumple un año desde que se internacionalizó la crisis crediticia que se había desatado en Estados Unidos. ¿Por qué aún nos cuesta tanto entenderla?

Porque nadie se ha ocupado de unificar las determinadas noticias que circulan por ahí. ¿Por qué no se ha entendido? Por qué se ha hablado en un lenguaje mas técnico que el de la calle.

¿Podría darnos una explicación de la crisis para "principiantes"?

De cómo una crisis lejana llegó de repente a mi casa… según Leopoldo Abadía.

Todo el mundo partía de la base de que quien tiene una casa que vale 100 al año siguiente le valdrá 110.

En este contexto, los bancos, cuya misión es vender dinero, cobraban intereses muy bajos y pensaron que si pudieran subir los intereses y dar muchos créditos harían negocio.

Así nacieron los créditos que yo llamo "ninja, préstamos otorgados a señores sin empleo, sin ingresos fijos ni propiedades, las comúnmente conocidas "subprime".

Este señor sin ingresos fijos de golpe podía obtener dinero para comprarse la casa de sus sueños e incluso le daban un "extra" al darle una cifra superior al valor de la casa confiando en que en un tiempo la propiedad valdría más.

Este tipo se ve con una pedazo de casa, muebles, un coche y se va de vacaciones, y sus amigos, también "ninjas", al enterarse se van a buscar dinero al banco. Así que los bancos empiezan a otorgar gran cantidad de este tipo de hipotecas.

Anuncio de embargo  en EE.UU.
Todo surgió de la idea de "hacer negocios" con hipotecas de alto riesgo, las llamadas "subprime".

Pero al final dan tantas que se les acaba el dinero, tienen que buscar más y se les ocurre lo que se llama "titularización". Es decir, los bancos empiezan a hacer "paquetes" de hipotecas.

Imagina que tienes 1.000 hipotecas, pues haces 10 paquetes de 100 que incluyen hipotecas buenas, malas, regulares, luego se las vendes a otros bancos.

Este banco ya tiene más dinero para dar más hipotecas, y el segundo banco hace más paquetitos y los vende fuera.

Por lo tanto, bancos de todo el mundo tienen paquetes de hipotecas basadas en que el "ninja" pagará y que el precio de las casas seguirá subiendo.

Bancos de todo el mundo tienen paquetes de hipotecas basadas en que el "ninja" pagará y que el precio de las casas seguirá subiendo.
Leopoldo Abadía

Ellos piensan "si ese señor no paga la hipoteca la vendo y me quedo con dinero". Y un ahorrista en la otra punta del globo que no sabe nada de esto compra "fondos de inversión" que contienen estos paquetes llenos de "porquería".

De repente, el precio de las casas en EE.UU. baja. Hay una explicación que se me ocurre y es que los "ninjas" empezaron a dejar de pagar hipotecas y que los bancos, al quedarse con las casas, las empezaron a vender como pudieron, contribuyendo a bajar los precios.. Pero la explicación real no la se.

¿Qué provoca todo esto? Todos los bancos del mundo están llenos de hipotecas "ninja" y ninguno sabe la cantidad de porquería que tiene.

Los bancos empiezan a desconfiar los unos de los otros a la hora de prestarse dinero y sólo se prestan dinero a intereses muy altos, por lo que suben los tipos de interés y por lo tanto los recibos de las hipotecas.

Así que una crisis lejana llegó de repente a mi casa. La gente tiene menos dinero y en vez de irse a cenar fuera se comen unas pizzas en casa o deciden no cambiarse de domicilio, las empresas venden menos y les es más difícil conseguir créditos, por lo que despiden personal reduciendo aún más el consumo.

Si a eso sumamos el aumento de los precios del petróleo, las materias primas y derivados, y finalmente de los alimentos, todo esto hace que lo que pasó con aquél ninja en Estados Unidos, nos afecte a todos.

Si desde hace varios años se hablaba de la crisis hipotecaria en Estados Unidos ¿Por qué no se ha hecho nada para remediarlo?

Edificio del banco Northern Rock
Bancos de todo el mundo empiezan a declarar pérdidas millonarias cuando los "ninja" dejan de pagar.

Muchísima gente de mucha categoría ya lo sabía. ¿Por qué se han callado? No lo sé.

Y en cuanto a los entes reguladores, han mirado a otro lado, y tampoco sé la razón. Pero creo que todo esto tiene que ver con un problema ético en la banca.

¿Cómo regular el mercado financiero y el de las hipotecas para lograr un equilibrio entre la libertad de mercado y el poder del Estado?

Volvemos al tema de la ética, donde ha habido un problema muy grave. Los bonos que se daban en el mercado norteamericano estaban ligados a las ventas.

El banco que sea que inventó las hipotecas "ninja" propició que mucha gente saliera a la calle a venderlas cobrando buenos bonos. En este caso creo que el Estado no intervino a través de los entes reguladores.

Yo soy partidario de la iniciativa privada y cuanto menos se meta el Estado mejor.

El Estado no intervino a través de los entes reguladores.
Leopoldo Abadía

Pero el Estado debe intervenir en determinados asuntos, y el gobierno estadounidene lo ha hecho sólo al final salvando a los bancos.

El Estado creó las entidades reguladoras pero no se encargó de que éstas cumplieran su función, lo que ha facilitado que estos instrumentos financieros no los haya entendido nadie.

Cuando Bush dijo que Wall Street estaba de resaca me pregunté: ¿Y cuando se pase? ¿Van a seguir creando estos instrumentos financieros que no entiende nadie?

Se ha creado una especie de bola de nieve ininteligible.

¿Hay algún aspecto positivo de la crisis?

Sí, todos aquellos países que pueden comprar más barato y vender más caro. Por ejemplo, ha habido empresas inmobiliarias que aprovechando los bajos precios compran inmuebles en Estados Unidos aprovechándose de la fuerza del euro en este caso.

¿Cuál es su recomendación para que un trabajador promedio pueda obtener más beneficios de su dinero?

El único consejo que puedo darle es que hay que leer algún periódico que otro. Pero también entender perfectamente en qué se invierte. Antes de invertir su dinero, vaya al banco, pregunte las ofertas que tiene y nunca invierta si no las entiende perfectamente bien.

Sólo es necesario hacer preguntas muy simples, como ¿dónde está mi dinero? ¿cuánto me paga al mes en intereses?, pero que se lo digan en dinero cantante y sonante, no en porcentajes. Es posible que el empleado del banco no sepa contestarle.

¿Reducir o aumentar los tipos de interés?

Hay dos posiciones y creo que las dos tienen razón. La Reserva Federal de EE.UU. tiene como misión controlar el crecimiento, el BCE controlar la inflación.

Por eso cuando el Banco Central Europeo (BCE) dice que sube los intereses lo hace bien porque Europa sigue creciendo, a menos ritmo, pero lo que se está disparando es la inflación.

Por su parte, la Reserva Federal evita que el país entre en recesión incentivando crecimiento dando dinero barato. Así que en uno u otro sentido ambas son válidas.

Y finalmente, ¿Cuáles son las perspectivas? ¿Hemos pasado lo peor?

Tengo la sensación de que no. Las perspectivas son malas, porque todavía nadie sabe la dimensión de la crisis. Hace unos meses el Fondo Monetario Internacional decía que la dimensión de la crisis estaba entre US$ 100.000 y US$ 500.000 millones, aquí hay un gran margen de diferencia.

Esto quiere decir que la suma de la "porquería" que tienen estos bancos aún es vaga. Cada día aparecen noticias de tal banco que presenta grandes pérdidas, lo que quiere decir que le han ido venciendo esas hipotecas y no se han ido pagando.

Mientras no se sepa la cantidad exacta no se puede predecir nada. Yo creo que esto va a durar mucho, así que no nos tenemos que hacer a la idea de que esto terminará antes de un año y medio.